Tus fantasmas me recuerdan el añejo dolor en mis labios.
Como duele el olvido, como polvo de tiza que vuela al soplar,
como restos de un invierno, cuando todo ha pasado ya---
como duele tu olor en mi habitación, si es que en mi mente no duele más,
sin derecho de tenerte más que en un bosquejo de mi ayer demencial,
sin verte --- con desahuciado final, siendo tarde no te busco más.

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